Prisca Dávila y su piano sinfónico

6 de julio 2013, Diario El Impulso (Barquisimeto)

Diez años no pasan en balde, cuando se tienen ganas de superación en lo que se hace. Prueba de ello lo dio la pianista larense Prisca Dávila el pasado jueves en la noche en el teatro Chacao de Caracas, cuando celebró una década de carrera discográfica con un concierto titulado “Piano Jazz Venezolano Sinfónico”, en el que estuvo acompañada por la Orquesta Sinfónica de Venezuela, bajo la batuta del maestro Pedro Mauricio González.

Conversando con EL IMPULSO antes de su recital, recalcó: “Siempre había querido hacer un concierto completo con orquesta, poder contar con esa variedad de sonidos que ofrece una sinfónica, seguir trabajando por el encuentro entre la música clásica y popular, porque la música no tiene barreras, es una sola y es universal. Estoy encantada de poder realizar este proyecto con la Orquesta Sinfónica de Venezuela, la más antigua de nuestro país y Latinoamérica, patrimonio artístico de la nación”.

Prisca comentó sobre su evolución musical: “Siento que hay una gran diferencia. ´Piano jazz Venezolano’ (2003) marcó el lenguaje musical que he desarrollado con elementos de la música venezolana, académica y el jazz. Este primer disco indicó el camino que seguí a lo largo de estos 10 años y que está representado en los siguientes cuatro que realicé en diversos formatos musicales.

A partir del segundo disco incorporé la voz que es mi segundo instrumento y mi concepción personal como pianista, cantante y compositora”.

También esta década le sirvió de escuela en otras áreas, aparte de la musical: “Los cinco discos, los conciertos, las giras, las he realizado como productora independiente, implican un gran esfuerzo y trabajo que no solamente es musical, sino un trabajo también de producción, distribución y promoción. Esto tiene la ventaja de la libertad creativa. Un artista debe estar en continuo crecimiento y en la búsqueda de ser cada día mejor, a la vez, tengo la sensación que he recorrido camino en estos años… pero que me falta mucho por andar”.

Por cierto, en el concierto esta guara alabó los arreglos sinfónicos que realizó el maestro Pedro Mauricio González (a excepción de “El Negro José”, que fue realizado por el siempre recordado Aldemaro Romero y especialmente para Prisca): “Estoy encantada con los arreglos sinfónicos que toca la orquesta, el trabajo de Pedro Mauricio es realmente maravilloso. Tiene un conocimiento muy profundo de los colores y sonidos de la orquesta, una experiencia de 25 años trabajando en formato sinfónico”.

Dávila abrió el concierto con un tema dedicado a su hermana, “Marieva”, que sinceramente suena mejor con arreglo sinfónico y luego vino la citada pieza del recordado Aldemaro Romero: “El Negro José”. Como Prisca no le pega a su familia, los invitados especiales fueron su papá Eduardo y su hermana y también pianista Marieva. Con ella tocó a cuatro manos “Frigiando merengue”, compuesto por Prisca y al que calificó como una mezcla de merengue, tango y flamenco. Fue una de las piezas que más entusiasmó a la audiencia. Tocó y cantó sola el súper conocido “El manisero”, son cubano con el cual ganó el primer premio de interpretación de piano Concurso Rosario Marciano (2008).

Claro está que con la OSV sonaron temas imprescindibles como “Pikirillo” (versión del “Pajarillo”) con su papá como flautista invitado; “Tonada de ordeño” de Antonio Estévez; “Lydiando merengue”; “Paz y jazz”; “Merengue eólico”; el golpe tuyero “Desilusión” del maestro Juan Vicente Torrealba; y “Doriando merengue”.

Cantó y tocó el siempre llamativo “Sotoconao” del folclore warao. Se despidió, pero el público pidió más. Y terminó con dos versiones muy interesantes del “Alma llanera” y el “Pajarillo”. Esta vez si dijo “hasta pronto” y agradeció a los asistentes, que salieron extasiados de esta propuesta de piano sinfónico.

Dávila tiene planes de llevar este trabajo por todo el país: “Quiero llevar el concierto a varias de la ciudades más importantes de Venezuela y seguir el año que viene presentarlo en otros países junto a las orquestas sinfónicas internacionales. También tengo planeado lanzar mi sexto disco para el último trimestre del año, junto a mi hermana, la pianista y compositora, Marieva, del proyecto que tenemos juntas ´Un piano, dos hermanas´. Ya el disco está mezclado, ahora viene la etapa de masterización y toda la parte gráfica.

Esperamos tener listo el disco en noviembre y hacer el lanzamiento con un concierto, que también se enmarca en la celebración de mis 10 años de carrera discográfica”.

Prisca Dávila coloreará sus canciones

La artista celebrará 10 años de su primer albúm en el Teatro de Chacao, donde presentará su repertorio en un gran formato, acompañada por la Sinfónica de Venezuela y el director Pedro Mauricio González

Gerardo Guarache Ocque. Caracas , 4 de julio 2013, El Nacional @gagueando

Prisca Dávila luce cansada pero contenta. Cuando acaba de terminar con su ensayo general con la Orquesta Sinfónica de Venezuela en el Teatro de Chacao, el mismo escenario en el que esta noche celebrará una década de su debut discográfico, se dispone a hablar sobre su recorrido mientras técnicos gradúan la iluminación, prueban sonido y sus asistentes llevan y traen equipos y cables.

“Creo que hay unos puntos que uno siempre mantiene: ser disciplinado, tratar de evolucionar y saber que, si bien han pasado 10 años, eso no es nada en realidad. Falta mucho por recorrer. Y para eso será importante la constancia, la pasión y la humildad”, expresa la artista sentada frente al piano.

Hoy a las 8:00pm , las butacas rojas del Teatro de Chacao estarán ocupadas. El público asistirá al epílogo de una historia que se inició a principios de la década pasada, cuando Dávila comenzó a buscar un punto de intersección entre la rigurosidad académica, la libertad de improvisación que permite el jazz y el sabor que se esconde tras las melodías y ritmos tradicionales.

Cuenta que Pedro Mauricio González, quien dirigirá a la orquesta, captó el sentido de sus composiciones y versiones, como si en las cuerdas y maderas encontrara la extensión de la emoción que despiden las teclas de su instrumento.

“Paz y jazz”, canción dedicada al locutor y entusiasta del jazz Jacques Braunstein, será la primera en sonar. Ella la escuchara tras bastidores y luego llegará al escenario. Tocará sola ” El Manisero” de Moisés Simons, en la versión que le permitió ganar el Premio a la Interpretación en el Concurso Rosario Marciano en 2008. De resto, todas las piezas serán en formato de piano y orquesta.

Incluirá “Pikirillo” y “Marieva” , canción que le dedicó a su hermana, que curiosamente compartira en tarima con ella en “Frigiando merengue”. Eduardo Dávila, su padre, participará con su flauta y su saxo soprano.

Abordará “Desilusión”(Juan Vicente Torrealba) y “Tonada de ordeño”(Antonio Estévez).

Todo el repertorio fue adaptado por Gonzaléz con excepción de un tema , que tiene su historia: el arreglo para piano y orquesta de “El negro José” fue escrito por Aldemaro Romero y entregado personalmente apor el maestro a la artista.

A Dávila, quien además es historiadora, le fascina la diea de compartir con la orquesta pionera del país, la misma que Vicente Emilio Sojo fundó en junio de 1930. Quisiera llevar este espectáculo a otras ciudades dentro y fuera de Venezuela, mientras se prepara el lanzamiento de su sexto albñun, que grabó a dúo con Marieva, por lo que piensa titularlo: Un piano, dos hermanas.

Prisca Dávila su gran estreno en Francia

Alain-Pierre Pereira,La semaine du pays basque,  25 de marzo, 2010

Dénle un piano y Prisca Dávila les entusiasmará, por ser apasionante y una apasionada de jazz y merengue. Dará un concierto por primera vez en Francia, presentando su cuarto CD « Piano en canto venezolano II », en el gran Anfiteatro de la Facultad de Bayonne el miércoles 24 de marzo a las 20h.

Esta pianista, compositora y cantante, destacada embajadora de la nueva generación de músicos venezolanos, es una virtuosa de talentosa trayectoria que logra la concordia entre la música latina y el jazz académico, clásico. Su menú musical tiene una riqueza y una diversidad asombrosas : maestría clásica intachable, lirismo con un romanticismo sin melodrama, con una simetría que le quita a uno el hipo, al capricho de una suite suelta de ambientes sudamericanos. Su merengue se bambolea a placer, es magnético y relajado a la vez. Su canto es perfecto, su fraseo deja estupefacto y su sonoridad causa admiración.

Prisca Dávila puede enorgullecerse de conocer todos los matices rítmicos latinos. Con su soltura en todos los généros musicales, lo tiene todo para ser una máxima figura, dotada de una técnica perfecta. En una palabra, ¡es el estado de gracia Prisca Dávila !

Tiene este refinamiento estético, principal objetivo de su trabajo, y sus cuatro músicos : Manuel al bajo, Hilda a las percusiones, Iván a la batería y Eduardo (su padre) saxofón y flauta, ofrecen un contrapunto atinado y límpido a su piano intensamente exaltado. Con su cuarteto, Prisca puede sacar las notas más bellas de sus entrañas, sentirlas antes de tocarlas. El piano canta juntamente con ella y la magia nace por instinto, desde los primeros compases. Tonalidades tan luminosas como las estrellas del cielo. Todo sobresale gracias a la variedad rítmica de los instrumentos. Es tierno y poético, con bellas progresiones armónicas, sutiles y atractivas. Las notas caen de sus dedos como pétalos de flores, ¡una auténtica revelación pianística ! El tremendo interés instrumental y vocal de una diva. ¡Enhorabuena Señorita !

Prisca Dávila el talento y la gentileza para un concierto mágico en Bigorre

Una sombra furtiva atraviesa la escena dejada a oscuras. Pasa como un céfiro. El rayo ocre de la luz se entreabre sobre dos manos puestas sobre el teclado. Luego el círculo se extiende y aparece Prisca DAVILA, sentada, concentrada delante de su piano tal una joven alumna que se prepara para su primera audición. Pero, desde el primer acuerdo sentimos inmediatamente pasar la onda de la maestría del sonido. Todo se abrasa, el aire se inventa sonoridades de un jazz mestizado por músicas andinas, las orejas se embriagan por ritmos latinos.

Confiarle un piano a Prisca DAVILA, es hacer saltar el polvorín de un placer musical inesperado. Las notas despegan, mágicos como una nube fina de millares de estrellas y de lentejuelas doradas. La sala Albert Camus del Centro Albert Camus de Séméac vibra a las composiciones magistralmente dominadas por la alianza latina del jazz académico clásico y de estas músicas que Prisca fusiona con uno virtuosidad pasmosa. Cabeceando sobre el merengue oriental, haciendo escarceos sobre el vals andino, agitando por el calypso, el quirpa y el joropo, el placer del público décuplo en el curso de las composiciones de un programa talentoso, siendo tan rico como siendo variado. Prisca DAVILA mezcla delicadamente su voz a las composiciones, con una dicción y phrasé sorprendente, en una dulzura y una precisión rítmicas mágicas. Tiene el genio de los matices aliado a una técnica musical y vocal sin falla y a la que juega con una facilidad aparente. Pero además de este don, sentimos bien las innumerables horas de trabajo que conducen al estado de gracia.

En esta búsqueda estética la simbiosis es perfeccionada con sus cuatro músicos, Ivan a la batería, Hilda a las percusiones y las sonoridades latinas, Manuel al bajo y su papá Eduardo al saxo y en el fluttetansversal. El quartet está en comunión perfecta con Prisca DAVILA y le permite poner de relieve todo el abanico de este talento cristalino, vocal y musical. Derribado bajo el encanto, el público espontáneamente, hace falta él precisar, se levantó y ritma llamando en las manos. Es del encaje musical, de la poesía pura, de la ternura vocal; escapada del teclado un aguacero de pétalos de rosas baña la atmósfera. Y además de el talento, Prisca DAVILA gratifica el auditorio de su gentileza y de su buen humor. Bigorre acaba de conocer a una artista internacional y demasiado grande, para la que las paredes del CAC nos parecen esta tarde muy estrechas, comparado con el repertorio de este piano canto venezolano y de este talento que sólo crece..

El CAC, aliado a la AsociaciònBigorre Argentina Uruguay ABAU y CulturAmérica no se habían equivocado en la elección del concierto de esta artista maravillosa, que habían decidido hacer descubrir al público Bigourdan en este mes de marzo 2010.

PIANISTA PRISCA DAVILA DE GIRA POR EUROPA

Una de las pianistas más representativas de la tradición venezolana, realizará una gira por España, Francia y Holanda que incluye importantes festivales

Euromundo Global MADRID EDICIÓN DIGITAL NÚMERO 56. 10 de marzo de 2010.

Prisca Dávila recoge la cosecha de sus exitosas presentaciones en el continente europeo durante 2009, por lo que ha sido invitada nuevamente a presentarse en España, Francia y Holanda. Esta vez, las presentaciones de una de nuestras más destacadas pianistas incluyen importantes festivales y eventos culturales. La artista viajará el 14 de marzo y regresará a Venezuela el 26 de abril, para preparar varios conciertos en importantes salas venezolanas.

Prisca comenzará su gira europea en Madrid, el 17 de marzo, presentándose en el conocido local La escalera de Jacob.

Al día siguiente actuará por segunda vez en el Contraclub. El 19 de marzo debutará en la Sala Barco Bar.

Vale destacar que durante el mes de marzo en Europa se celebran diversas actividades para conmemorar el mes de la mujer. Las presentaciones anteriormente mencionadas se enmarcan en el “Festival Ellas crean 2010”, y la programación correspondiente a “las salas de música en vivo”.

“Estoy muy contenta por el resultado de las giras anteriores en el continente europeo, que han traído como resultado nuevas invitaciones”, declaró Prisca. “me alegra el valor que le dan a la música venezolana en países como España y Francia, donde existe mucha curiosidad por nuestros ritmos”. Agregó la artista.

Asimismo, el 20 de marzo, Prisca dará un recital para la Fundación Entredos, institución cultural feminista, para la cual ya había tocado en marzo del 2009, recibiendo excelentes críticas. De esta forma Prisca cerrará sus presentaciones en el territorio español.

Durante sus actuaciones, Prisca presentará el repertorio de su fusión de la música venezolana, académica y el jazz e interpretará temas de sus cuatro producciones discográficas y de su autoría. Estará acompañada por su padre Eduardo Dávila en la flauta y saxofón, Manuel Torcatt en el bajo (venezolano que reside en Salamanca), Iván Díaz en la batería e Hilda Hernández en la percusión (ambos destacados músicos venezolanos que viven en Madrid).

“Estoy feliz porque cuento con excelentes amigos y músicos de mucho talento, quienes me apoyarán durante esta gira. Agradezco mucho el apoyo que me han brindado y también estoy muy contenta de que mi padre, Eduardo Dávila me acompañe en esta gira tan importante”, comentó la artista en relación a los músicos que tocarán con ella en España.

Próximo destino Francia
Prisca arribará a Francia para presentarse en el Festival XVIII Culturamerica que se celebra en diversos teatros de los pirineos franceses. Como parte de su actuación en este Festival, además de los conciertos, también dará una clase magistral de piano en un colegio local dirigido a jóvenes, cuyo tema principal será la música venezolana.

El Festival XVIII Culturamerica , es un evento que impulsa la cultura latinoamericana en distintas disciplinas artísticas. Las fechas de los conciertos que dará Prisca en el evento son las siguientes:

  • Miércoles 24 de marzo en la Universidad de Bayonne.
  • Jueves 25 de marzo en SEMEAC (Centre Albert Camus).
  • Viernes 26 de marzo en MOURENX (M.J.C.L.).
  • Sábado 27 de marzo en PAU (Le Méliès).
  • Domingo 28 de marzo en GARLIN (cinéma). En este concierto se proyectará una película venezolana.

Al terminar sus compromisos en el festival, Prisca se trasladará a la ciudad de Marsella, donde el 2 de abril, actuará junto al pianista francés Simón Bolzinger, con quien conforma el dúo “A dos pianos vamos”. La venezolana y Bolzinger tocarán el Castillo EnBastide de la Magalone. Interpretarán un repertorio formado por temas clásicos de la música venezolana y latinoamericana a dos pianos.

“Simón es un gran amigo, quien adora la cultura venezolana, especialmente su música. Será un placer tocar con él. Tenemos mucha química para tocar el piano, inclusive tengo plantes para hacer conciertos con él en Venezuela para el tercer trimestre de 2010”, explicó Prisca sobre su trabajo con Simón Bolzinger.

La gira en las Islas Canarias
Dentro de su apretada agenda en Europa, Prisca realizará un gira promocional para mostrar su trabajo en las Islas Canarias, específicamente en la ciudad de Tenerife, entre el 7 de abril al 12 de abril, región de España que cuenta con una gran cantidad de venezolanos.

La gira continúa en Holanda 
El 13 de abril Prisca viajará para Amsterdam, Holanda y al día siguiente actuará en el renombrado local Badcuyp Amsterdam. También tocará el 16 de abril en Vredeskapel Den Haag en la Haya y en la ciudad de Delft el 18 de abril. Cambiando el género musical, los días 15 y 17 de abril el consagrado percusionista venezolano, Gerardo Rosales, invitará a Prisca a tocar al ritmo de la salsa en distintos escenarios holandeses, con su reciente proyecto “son desempleado”, en el cual Prisca grabó en el disco compacto que está próximo a salir al mercado.

Durante su visita a Holanda, Prisca contará con su padre Eduardo Dávila en el saxo y la flauta, Manuel Torcatt en el bajo y por supuesto Gerardo Rosales en la percusión.

La gira cierra en España Prisca culminará la gira en la ciudad de Salamanca en el Bar El Savor y en el Café Delicatessen, el 21 de abril y el 22 de abril, sitios que tuvieron un gran éxito en la gira del verano 2009.

La gira de conciertos 2010 de Prisca Dávila no terminará en Europa. A partir del mes de junio vendrán varios compromisos en importantes salas venezolanas, junto a destacados artistas nacionales e internacionales.

Festival de jazz Casa de Teatro: Señores Prisca es Prisca

 

 Por Fernando Rodriguez de República Dominicana

 

Todo un exito el festival Casa de Teatro

Fernando Rodríguez, blog jazz en dominicana, 20 de julio de 2007, Santo Domingo, Casa de teatro jazz Festival

Que regalo nos hicieron anoche tres excelentes seres humanos que desde Venezuela nos deleitaron con una muy original oferta musical. Freddy, Freddy Arturo, Celestino y unos cuantos más estábamos de risitas, pues bien sabíamos que íbamos a presenciar algo que dejaría a todos los presentes marcados, satisfechos, con sonrisa en cara, con alegres sentimientos recorriéndoles por todo el cuerpo. Y así fue, el sexto concierto del Festival de Jazz de Casa de Teatro nos trajo a la joven artista Prisca Dávila y su trío a deleitarnos con su “música venezolana jazzeada”.

Los críticos de música siempre tienden a comparar a un artista con otro, no por irrespeto, sino como manera de referenciar, como manera de comparar. A Prisca la han llamado la Diana Krall de las Américas, la Elianne Elías de Venezuela; pero señores Prisca es Prisca, y después de anoche de eso no hay la menor duda.

Ella nos hizo un regalo poco común en un concierto de Jazz, ella nos llevó en un placentero y gratuito viaje a Venezuela. Cada una de las 17 canciones del programa fueron especialmente escogidas para llevarnos por las diferentes provincias de la hermana República. Caracas, Zulia, los llanos, la zona oriental, la amazonia venezolana, entre otros fueron las paradas que hicimos en cada pieza. Pero no sólo nos llevó, sino que como excelente guía turística que es (por no decir profesora de historia) nos explicó cada género musical de cada pieza, el por qué de los ritmos, los variantes, de donde venía, la importancia de ella en el folklore de su país y anoche, a través de la música que magistralmente tocaron, logramos viajar por ese país tan rico en su tan variada cultura.

Joropos, Merengues (Normales y Caraqueños), Tonadas, Danzas, Golpes (Larenses y Tuyeros), Folklore (Llanero, Oriental e Indígena), Onda Nueva y Pajarillos entre otros conformaron la oferta de la noche. Cada uno debidamente explicado, cada una de las diversas zonas venezolanas, cada una especial, cada una exquisita. Tiempos 6×8 y 5×8 dominaron en muchas de las piezas.
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Ella tiene su sonido y el mismo es de lo más placentero, refrescante y original que he escuchado. Flota por todo el teclado, a veces sus dedos como mariposas que suavemente se posan sobre florecillas en el campo, otras veces con fuerza imprime su carácter sobre las 88, siempre en total dominio de estas.

Prisca baila mientras toca, lleva el jaleo con su cuerpo, muy en especial sus hombros, verla es todo un deleite, escucharla, todo un placer.

No hay por que compararla con nadie, es más yo me atrevería a que comparen a otras con ella. Señores, sin duda alguna Prisca es Prisca!!!

Casa de Teatro Jazz Festival 2007

Golpes y joropos con Prisca Davila

El nacional, martes 26 de junio de 2007, Caracas

Escenas

Música: La interprete se presentará en Brasil y República Dominicana

Olivia Liendo

En su tercer disco, Piano en canto Venezolano  la artista interpreta temas populares de diversas regiones del país

La pianista Prisca Dávila, se presentó la semana pasada en Brasil, obteniendo una entusiasta respuesta de  los críticos “ Extraordinaria técnica en el piano” señaló la Hoja Cultural, mientras la publicación Veja  la calificó como “ representante de la nueva generación de música venezolana, la pianista y compositora realiza una fusión de música clásica con jazz contemporáneo sin comprometer sus raíces contemporáneas”.

El concierto se realizó en el marco del Festival Musica do Pan, creado para fomentar la integración de los músicos del mundo, que tuvo lugar en el Centro Cultural Banco do Brasil, en Río de Janeiro.

Dávila compartió tarima con artistas de nueve países. Entre estos estaban Ravi Coltrane (Estados Unidos), Pablo Ziegler (Argentina) y Sammy Figueroa (Puerto Rico). La venezolana estuvo acompañada por Heriberto Rojas  en el bajo, Miguel Hernández en la batería y Eduardo Dávila  en el saxo y la flauta

Prisca Interpretó un repertorio que incluyó una selección de sus discos e hizo énfasis en en los que pertenecen a su más reciente producción, Piano en canto Venezolano, para el cual también funge de cantante

Esta placa contiene ritmos y estilos como “Montilla” un golpe larense; “Zumba que zumba” joropo llanero; “Heladero con clase” merengue caraqueño de Luis Laguna; “Lucerito” tonada de Luis Mariano Rivera;  “ Destello de amor” de Armando Molero y el clásico “ Carretera” de Aldemaro Romero, entre otros:

“Creo que yo soy una representación de Venezuela y de su música y tengo la responsabildiad  de darla a conocer. Estos festivales son una magnífica oportunidad para que estas audiencias se interesen y conozcan nuestras maravillosas riquezas musicales”  , señaló la cantante quien recientemente se presentó en Francia, España y Corea.

Proyectos

En el mes de julio la joven llevará también su música a República Dominicana, donde se presentará en la Casa de Teatro Jazz Festival 2007, en el marco de un reconocido festival jazzístico. Allí alternará con el pianista francés Yvan Robilliard; el baterista ganador del grammy Guy Prometa;  el grupo argentino Escaladrum y la Santo Domingo jazz Big Band, entre otros.

Lleva el talento en sus manos

Diario El Carabobeño / Revista Paréntesis
Edición del Domingo 24 de Junio de 2007

Prisca Teresa Broggi
Fotos: Luis Crespo
Maquillaje: Romer Ravelo Vestuario: Kowalski Narducci

“Yo quería que tocaras conmigo, me metí en tu página de internet para conocer más de tu trabajo”. Palabras más, palabras menos fue lo que el salsero puertorriqueño Gilberto Santa Rosa le dijo a Prisca Dávila cuando ésta lo acompañó en julio 2006, durante su presentación en la Sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño.

Ella por su parte, en la actualidad, se lleva las manos a la cabeza cuando le hablan del reggaeton. “No, nunca. Esa es una música demasiado básica. Si voy a una fiesta y la ponen, que no dure más de dos minutos, porque la letra es fea y ordinaria, y además, a mí no me gusta que me digan perrita”.

La pianista venezolana Prisca Okarina Dávila está clara que, al menos por ahora, no piensa ponerse a perrear ni a sandunguear, porque su propuesta musical es algo distinto, que en la práctica podría comparársele con el trabajo de Rafael “Pollo” Brito o de Huáscar Barradas, tan sólo por lo variado de sus fusiones y por destacar la música venezolana tradicional, adaptada a los nuevos tiempos.

Esta caraqueña que parece llevar su vida artística bien organizada en una agenda, lleva el nombre de una santa, Santa Prisca, gracias también a su abuela paterna quien lleva el nombre. Ésta es una característica general en su familia, pues su hermana menor se llama como su abuela materna. Y precisamente su talento viene de casa. Sus padres, arquitectos de profesión, le han dedicado buena parte de la vida al arte en casi todas sus expresiones, enfocados eso sí, en la música como centro de reuniones familiares y con amigos. “Me influenció que en mi casa las visitas de artistas son comunes. Ilan Chester es muy amigo de mi papá, él componía en mi casa temas importantes de su carrera como “Es verdad”. Muchos de los arreglistas, artistas y escultores reconocidos, frecuentaban mi casa”, dice.

Con sencillez habla de las grabaciones donde ella se metía entre todas aquellas personalidades, tomaba un micrófono y cantaba como la estrella de su casa. Ella comenzó su carrera musical a los 5 años cuando entró a la escuela Rítmica Dalcroze, dirigida en ese momento por María Luisa Stopello.

Hasta los 8 años estuvo en esa institución, cuya formación complementaba solita con la escritura de poesías, tanto así que su papá le publicó un libro de poesías y la registró en la Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela.

Pequeña aún, tocaba la flauta dulce y la marimba, pero con el paso del tiempo y bajo la tutela de María Auxiliadora Díaz, obtuvo el título de Profesora Ejecutante de Piano en julio de 2001, para luego convertirse en Profesora Ejecutante de Canto Lírico. Paralelo a eso, se formó junto a Gerry Weil, amigo de su casa, de quien se considera fiel discípula y quien se ha involucrado en sus producciones discográficas.

Piano Jazz Venezolano (2003), Estoy aquí (2005) y su más reciente Piano en Canto Venezolano (2007), son las placas discográficas que han registrado su labor conjugando el jazz, lo académico y lo venezolano, en medio de un gusto amplísimo por la música. Ella puede escuchar en un mismo día piezas del maestro Aldemaro Romero, de Ensamble Gurrufío, de Ilan Chester. Sus gustos van desde lo brasileño hasta lo africano, sin olvidar la academia.

En tierras galas

Prisca Dávila se paseó por Francia para presentarse en el club “La Space Julián”, ubicado en la ciudad de Marsella en un evento llamado “La fiesta latina”, donde actuaron varios grupos que representaban los estilos musicales de diferentes países latinoamericanos y la criolla hizo lo propio con los ritmos de su tierra. También el club “Pele mele”, un local histórico y de mucha tradición para el jazz en Francia. Con ella actuó el percusionista venezolano radicado en Francia, Néstor Sanz y el bajista argentino Juan Cruz. “En Francia adoran la cultura latina, bailan salsa, hablan español… la gente se volvió loca, aplaudieron el Pikirillo porque para ellos es una música muy novedosa… Ahí había músicos africanos que viven en París y uno de ellos me dijo que quiere que toque en su disco”, comenta.

¿Cuál es la inspiración de “Piano en Canto Venezolano?

Es un disco donde estoy cantando durante toda la grabación; hago el piano y voz, y por primera vez son canciones venezolanas muy representativas de cada lugar, con temas como “Lucerito”, “Zumba que Zumba”.

Hay canciones del llano, de Caracas, de Maracaibo. Es la primera vez que hago eso, porque antes mostraba canciones mías, de Gerry Weil, de mi papá y ahora interpreto hitos de la música venezolana y compositores. Trabajé con el mismo productor que hizo los cancioneros de Ilan.

¿Qué es el Pikirillo?

Ese tema es un pajarillo que hice hace un par de años y está en mi segundo disco. Es un pajarillo contemporáneo y se llama así porque me dicen Piki en mi casa, entonces es un juego de palabras. La letra la hizo mi papá y la música la hice yo.

¿Tienes planes o propuestas de dar clases de piano?

Fui profesora del conservatorio por 4 años y el año pasado lo dejé porque son muchas actividades y además ese conservatorio era en La Guaira, pero se me complicó mucho. Todas las mañanas estudio piano, canto, tengo clases de inglés y organizo la parte de los conciertos y todo lo que viene aparte de lo musical.

¿Qué tal tu experiencia con el cantante Rafael?

Con Rafael yo fui quien hizo la parte venezolana, cuando apenas sacaba mi primer disco y eso fue algo fuerte porque no te van a ver a ti, y de eso hay que estar claros. Pero al público le gustó mi trabajo. A él lo conocí y es muy chévere; todo un artista.

¿Y con Gilberto Santa Rosa?

El año pasado, Santa Rosa estaba buscando una mujer joven pianista para que tocara con él “Para Vivir”. Fuimos dos pianistas y fue muy lindo lo ocurrido en el Teatro Teresa Carreño. Sacaron los pianos de cola, de gala… él me dijo: te estaba buscando, hasta me metí en tu página, yo quería que tocaras conmigo” y yo me quedé derretida (risas).

Lo nuevo

Piano en Canto Venezolano contiene 12 temas, entre ellos, versiones de los más destacados compositores de la música venezolana como Simón Díaz, Aldemaro Romero, Otilio Galíndez y Juan Vicente Torrealba. Contó con los arreglos y la producción de William Sigismondi, conocido por sus trabajos con los cancioneros de Ilan Chester. Participaron en la grabación algunos de los más destacados nombres de la escena musical venezolana de la actualidad, encabezados por el versátil contrabajista Roberto Koch (Bak Trío, Pablo Gil, Andrés Briceño). También dejaron su huella el experimentado y renombrado percusionista Alexander Livinalli, Rodner Padilla en el bajo eléctrico, Gerardo López en la batería y su padre, Eduardo Dávila, en la flauta. Para darle mayor profundidad al aspecto vocal contó con el trabajo en los coros del propio William Sigismondi y nada menos que con Bárbara Frómeta, hija del recordado maestro Billo Frómeta.

Destacan “Montilla”, un golpe larense que cobra mayor intensidad gracias al enérgico trabajo vocal acompañado por un ritmo de piano directo y lleno de fuerza; “Carretera” del maestro Aldemaro Romero, que adquiere un toque de sabor brasileño, tanto por la forma de cantar de Prisca como por la ejecución musical y la versión de “Desilusión”, original del maestro Juan Vicente Torrealba. “Pasaje del olvido” de Simón Díaz, donde la voz de Prisca cobra un rol protagónico, la alegría de “Zumba que Zumba”, una pieza clásica del folclor venezolano que gracias a los nuevos arreglos cobró mucha más vitalidad y “Joropordiós”, un corte compuesto por el propio Sigismondi en el que se evidencia el virtuosismo de la pianista.

Prisca es también licenciada en Historia, y tiene entre sus planes tener varias presentaciones en Santo Domingo, República Dominicana, Sao Paulo y Río de Janeiro, dos de las principales ciudades de Brasil, como parte de la promoción de este nuevo material.

“PRISCA DAVILA/BUEN GUSTO

Diario El País, Barcelona, España, 1 de noviembre de 2004, M.J. Jamboree, 27 de octubre

“El de Prisca Dávila, sería un nombre a recordar si Venezuela no estuviera, mediáticamente hablando, tan lejos de Barcelona. Poco sabemos de los acontecimientos musicales de aquel país, así que la aparición de la pianista en un escenario barcelonés ha sido una de las sorpresas más gratas de la temporada.

Dávila acaba de publicar un magnífico disco titulado Piano jazz venezolano, y demostró en el Jamboree que las bondades de la grabación se potencian en directo.

Con una técnica pianística segura y sin ornamentaciones gratuitas se sumerge en un latin jazz altamente contagioso y con las raíces bien clavadas en su tierra venezolana.
Ritmos tradicionales servidos con un swing potente pero sin estridencias y con un buen gusto exquisito
Comenzó interpretando un valse venezolano danzarín a pesar de su descarada tendencia clásica. Después se le unieron un bajista, un baterista y un percusionista, perfectamente compenetrados.

En formato de cuarteto, Dávila se movió sin dificultades entre el merengue y el jazz contemporáneo con frecuentes destellos luminosos

Dávila repasó composiciones originales junto con otras de su padre Eduardo, y de un compositor y pianista vienés pero venezolano de adopción que, tras lo oído, también debería incluirse en la lista de nombres a descubrir: GerryWeil.